Conexión Jaguar y su trabajo por la protección de los corredores biológicos.

María Adelaida Correa, directora de sostenibilidad de ISA, nos cuenta sobre el gran programa Conexión Jaguar y sobre las características que llevaron a su creación, también sobre el trabajo con las comunidades y lo importante que es llevar el mensaje de la conservación en Colombia a niños, adultos y a otras empresas.

P-Se dice que el jaguar es una “especie sombrilla”, ¿qué significa esto?

R- Este es un concepto muy especial, una especie sombrilla es una especie protectora, ya que su presencia garantiza que los ecosistemas están sanos, al desempeñar un papel ecológico fundamental para el equilibrio y funcionamiento apropiado de los ecosistemas, el jaguar necesita de grandes extensiones de tierra para subsistir, y al protegerlo estamos cuidando los bosques, el agua y las otras especies que coexisten con él. Por eso se denomina especie sombrilla. 

En Colombia tenemos la fortuna de tener al jaguar, pero también tenemos al oso andino, al puma y otras especies, que desempeñan un rol similar en los ecosistemas. 

P- ¿Por qué decidieron usar el jaguar como el nombre de este programa? 

R- Aquí hay una historia muy bonita. Hace 4 años, ISA celebraba su aniversario número 50 y cuando las personas o las organizaciones tenemos este tipo de celebraciones, hacemos reflexiones profundas, después de medio siglo de trabajo con una excelencia operacional maravillosa, y en ocasión de su cumpleaños, ISA replantea su futuro y contribución con el planeta y declaró que quería transcender, que no se quería limitar a seguir operando con éxito, sino que deseaba dejar una huella para sociedad y para el planeta.  

En medio de esa conmemoración nace el programa Conexión Jaguar, como la forma de dejar un legado para las generaciones presentes y futuras. Y tú me preguntas ¿por qué el jaguar? 

Pasaron cosas muy bonitas, se analizaron muchos proyectos, muchas opciones, queríamos tener una participación decidida en la lucha contra el cambio climático, pero que no fuera solo eso, sino también la conservación de la biodiversidad, y en una de esas coincidencias maravillosas, analizando y superponiendo mapas, el equipo que en ese momento lideraba la iniciativa se dio cuenta que cuando uno mira el corredor del jaguar en América Latina, es un corredor que coincide con la Infraestructura del grupo ISA en el continente, y fue una casualidad maravillosa.  Además, por ser el jaguar una especie sombrilla, es necesario conservar amplias áreas de bosque que estén conectados entre sí por corredores, actualmente su hábitat se ha visto muy afectado, siendo cada vez más pequeño y eso ha hecho que en muchos lugares la especie se haya extinguido o que esté en peligro de extinción.  

Así nace Conexión Jaguar, con la idea de ser un programa muy innovador porque integra la mitigación del cambio climático, la protección de la biodiversidad, la conservación de esos hábitats naturales del jaguar, el desarrollo de las comunidades rurales, además de una cosa muy bonita que es la concientización y sensibilización a todas las personas sobre la protección del medio ambiente. 

P- Ya has detallado un poco sobre los objetivos y el nacimiento, nos puedes ampliar: ¿Cuáles son los objetivos principales de Conexión Jaguar? 

R- Los objetivos son bien importantes. En primer lugar, el poder contribuir a la mitigación del cambio climático, porque el programa Conexión Jaguar es un programa que aporta recursos económicos y técnicos a proyectos de conservación y de restauración de bosques en América Latina, nosotros apoyamos estos proyectos, ayudamos a que cumplan su ciclo completo, para la certificación bajo estándares de carbono y la posterior emisión de créditos y con esos recursos que entran por la comercialización de los bonos de carbono puedan seguir haciendo actividades de conservación y mitigación del cambio climático. Este es un mecanismo que le da continuidad a la conservación. 

En segundo lugar, contribuir a la protección de la biodiversidad, teniendo al jaguar como especie focal o especie sombrilla, así estamos protegiendo a una cantidad de especies en los distintos territorios; en los monitoreos de fauna que hemos hecho en el programa, se han registrado más de 160 especies, muchas de ellas en peligro crítico de extinción, como el ‘paujil de pico azul’ y el ‘mono tití cabeciblanco’ en Colombia. En los otros países donde estamos con el programa, Perú, Brasil y Chile, se han registrado otras especies de gran valor en los ecosistemas como nutrias, osos hormigueros, jaguares, entre otras. Evidenciando una clara contribución a la biodiversidad. 

En tercer lugar, ayudar a restaurar y conectar los corredores de conectividad del Jaguar y otras especies en Latinoamérica, estos corredores sirven como “puente” para conectar parches aislados de bosque en la zona, lo cual permite el tránsito de fauna y con eso la regeneración del hábitat. 

En cuarto lugar, apoyar a las comunidades rurales. Nosotros buscamos que cuando apoyamos un proyecto del programa Conexión Jaguar, esa comunidad que está en el territorio se vea beneficiada a través del desarrollo de un programa productivo o de capacitaciones a su comunidad para que se apropien de la protección de esos recursos ambientales. En la Sierra Nevada de Santa Marta, por ejemplo, hicimos un proyecto muy lindo con la comunidad Arhuaca, con quienes se desarrolló todo un ‘Plan de Conectividad’, como le llamaron ellos, y básicamente es un portafolio de 17 proyectos para la gestión de su territorio.

Y el quinto gran objetivo que te mencionaba a través de este programa es llegar los niños, a las personas del común, a otras empresas para motivarlos a conservar el medio ambiente. El jaguar, digo yo, es una excusa preciosa porque a todos nos llama la atención, pero el mensaje a toda la comunidad es el de proteger al medio ambiente desde nuestras pequeñas acciones, e invitar a las empresas a que se sumen, nosotros felices recibir a quienes se quieran sumar y poner recursos para este programa, las puertas están abiertas. 

P- Precisamente, en lo relacionado con las comunidades arhuacas y el trabajo que se adelantó, ¿por qué es tan importante trabajar con las comunidades en temas como la conservación? 

R- Porque ellos son los protagonistas en esto, quienes están en el territorio, tienen las presiones y las amenazas, por ejemplo, de deforestación o transformación del paisaje por otros usos, entonces son los primeros que tienen que estar convencidos de la importancia de esto y son los primeros guardianes, protectores de las áreas de conservación. 

Además, porque hay algo bien importante y la labor aquí es presentarles alternativas que sean sostenibles también para ellos. 

P- Cuéntame un poco más sobre esas alternativas sostenibles, ¿qué tipo de alternativas se les propone a ellos?  

R- Cuando se propone un proyecto de esta naturaleza, se desarrolla entre los propietarios de ese proyecto o territorio, y estos pueden ser comunidades o asociaciones, por ejemplo, tenemos en Perú el caso de asociaciones que se unen para la conservación. Existe un esquema muy interesante que son concesiones para conservar. Cuando llega el programa y les financia la certificación para emitir esos créditos de carbono, ellos van a recibir unos recursos derivados de la comercialización de estos créditos en el mercado voluntario de carbonos, que podrán ser invertidos en acciones de conservación, entonces, frente a unas alternativas como de cambio del uso del suelo, o de otras amenazas van a tener unos recursos para seguir conservando.

P- Cuéntanos, ¿cuál es la relación entre los corredores biológicos, los bosques y el jaguar? 

R- Es una conexión intrínseca, el jaguar es una especie que necesita grandes extensiones de tierra, entonces ahí se conecta con los corredores biológicos y, en la medida que esos corredores biológicos estén conservados y que los bosques estén en buenas condiciones, el jaguar va a subsistir, en la medida en que nosotros cortamos o interrumpimos esos corredores, el desplazamiento de las especies se limita, generando la reproducción de estas, entre poblaciones muy pequeñas, ocasionando mutaciones genéticas que deterioran estas poblaciones, es ahí donde aparecen  los tres elementos, el corredor, compuesto de bosque y de todos los elementos del ecosistema necesarios para su subsistencia, y el jaguar. 

De acuerdo con información de nuestro aliado, Panthera, en este programa, una familia de jaguar necesita cerca de 10 mil hectáreas para su supervivencia y su adecuada procreación, eso, para darte una idea, es equivalente a un tercio de una ciudad mediana como Medellín, por ejemplo. 

Y me gustaría mencionar allí una cosa, si me permites, en ese sentido de la relación. 

El jaguar además tiene una importancia en las distintas cosmovisiones de las comunidades étnicas de América Latina, desde México hasta la Patagonia es una figura simbólica, es una figura en muchos casos de poder, de referencia. Por ejemplo, algunos mamos de la Sierra Nevada, se declaran descendientes del jaguar. 

Te quiero contar una anécdota bien bonita: cuando nosotros fuimos a instalar las cámaras trampa en la Sierra Nevada (que fue un ejercicio que se hizo con la comunidad), los científicos llevaban sus trazados y sus mediciones con toda la ciencia que hay detrás, y los mamos decían: “No, por ahí no, el jaguar pasa por acá”. Porque para ellos, además de existir un corredor biológico, existe un corredor espiritual del jaguar, y por donde los mamos dijeron que pasaba el jaguar por ahí pasó, y pudo ser capturado en las imágenes de las cámaras.

María Adelaida Correa Ruiz, es Directora Corporativa de Sostenibilidad de ISA, es economista, International MBA del IE Business School y Especialista en Gerencia de Proyectos, con experiencia en los sectores de infraestructura vial, energía y financiero, en las áreas de sostenibilidad, estrategia, talento humano, estructuración de proyectos, valoración de empresas, comunicaciones y gestión corporativa.

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